Un mural dinámico de esperanza, resiliencia y amor une Palestina y Los Alcázares gracias al artista Taqi Spateen

En la obra que ha dejado en el municipio, ha recreado el muro que separa la ciudad de Belén de Jerusalén para simbolizar la espera de su hija a su regreso, viendo desde allí un flamenco que simboliza la estancia del artista en el municipio durante estos días.

Entre la calle Marqués de Ordoño y calle Molino, el arte urbano atraviesa con palabras, colores y simbología. Por primera vez, un artista palestino ha visitado el municipio con motivo del Festival Internacional de Arte Urbano para dejar un mensaje de esperanza, resiliencia y amor con una obra cargada de sensibilidad y realismo.

Taqi Spateen “ha querido plasmar cómo la guerra marca la infancia en Palestina tras los muros”, tal y como ha indicado el concejal de Cultura, Antonio López Campoy. Su inspiración comenzó al llegar hasta Los Alcázares, dejando que fuera su corazón el que creara su obra. Por eso, al conocer que en los alrededores del municipio había flamencos –que define como su símbolo personal- comenzó a crear una metáfora gráfica, haciendo que ese muro en la pared recordara a un muro de cemento aún más sólido como el que rodea Cisjordania y separa también la ciudad de Belén de Jerusalén. Desde allí, una niña que recrea a su hija de 9 años, mira al otro lado del muro, por donde asoma un flamenco, representando cómo su hija le mira mientras está aquí y espera su regreso. “Me mira con calidez tras los altos muros para poder verme debido a la situación política en Palestina. No le importa cuánto tiempo espere; lo importante es que regrese”, señala Taqi Spateen.

El mural fue terminado en un solo día, no solo como muestra del talento del artista, sino porque “en Palestina preferimos terminar nuestras tareas el mismo día, porque no podemos asegurar que el mañana llegue”, tal y como cuenta su autor.

Abierto al mensaje

Más allá de ser un mural estático, su creador quiere que se llene de mensajes. Por eso, sus compañeros comenzaron a escribir sus nombres en el mural y también palabras como ‘amor’, ‘paz’ y ‘respeto’ con colores alegres en esta obra. Será de aquí en adelante un “muro vivo”, que vaya cambiando con mensajes y pinturas de nuevas personas que sientan que tienen que dejar allí su huella y respaldar el mensaje.

“No solo hablamos de una obra increíble de un artista talentoso, sino un arte vivo cargado de sensibilidad que nos invita a reflexionar y conectar Palestina y Los Alcázares gracias al arte urbano”, concluye López Campoy.

En este enlace se puede acceder a la ubicación del mural. 

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